De acuerdo a López Meza (2016), para responder a ello, es preciso hablar de
la modalidad de estudios en línea, la cual incorpora el uso de las Tecnologías
de la Información y la Comunicación (TIC), que se caracterizan por extender el
conocimiento humano a la velocidad de la luz por todo el planeta y originar la
modalidad de estudios en línea, bajo la misma, el proceso educativo se concibe
más como de aprendizaje que de enseñanza para sus participantes y se lleva a
cabo en un Ambiente Virtual de Aprendizaje (AVA), mismo que engloba una visión
conjunta del cómo se enseña, sobretodo del cómo se aprende a partir de
objetivos de aprendizaje e incorporando actividades y experiencias de
aprendizaje estimulantes.
El rol del estudiante en línea.
De ser pasivo a ser proactivo
El estudiante en línea debe ser el actor principal de su escenario
educativo, responsable de su aprendizaje, involucrarse en el proceso y
prepararse significativamente para participar.
De la exigencia a la participación
En esta modalidad existen recursos tecnológicos que generan registros para
que el docente identifique si el estudiante participa o no, lo cual promueve un
desarrollo significativo en el sentido de autocrítica del estudiante en la
dinámica grupal.
De la estática entre el tiempo y espacio a la
dinámica autogestiva
El estudiante en línea no se encuentra sujeto a horarios y espacios físicos
para dar paso a la autogestión, esto implica que él es el quien determina
donde, como, cuando y cuanto estudia, lo cual le da el papel protagónico de su
proceso de aprendizaje.
Del seguimiento académico
El estudiante en línea tiene la facilidad de compartir sus dudas en público
así como en privado, visitar la sección de preguntas frecuentes o interactuar
con sus compañeros para intercambiar dudas y retroalimentación.
De la interacción grupal y con el docente
En lugar de recibir explicaciones e indicaciones verbales del docente, el
estudiante en línea interactúa directamente con los contenidos del AVA. En un
segundo plano el estudiante en línea interactúa asincrónicamente con el docente
en línea y con los compañeros de curso.
De los aportes de la internet y la riqueza del
conocimiento
El estudiante en línea contará con los materiales recomendados en el curso.
El docente podrá sugerirle extras, pero cuando el estudiante tiene como herramienta
principal internet, pueden existir dudas, inquietud o el interés de profundizar
en algún tema o buscar fuentes de información adicionales, por lo que se aumenta
la posibilidad de extender sus conocimientos y al hacer un uso crítico de las
mismas, podrá potenciar aún más sus conocimientos y experiencias de
aprendizaje.
Hasta ahora se ha hecho referencia a las cualidades académicas del
estudiante en línea, pero siendo este como cualquier otra persona que
experimenta una gama de emociones a lo largo de su vida y que el proceso de
aprendizaje no es ajeno a ello, a continuación se muestran:
Recomendaciones Interpersonales
para el estudiante en línea
- Identificar e interpretar nuestras emociones y reconocer el efecto que tiene en nosotros mismos y en los demás.
- Controlar nuestras emociones y como reaccionamos para adaptarnos a los circunstancias que todo el tiempo están cambiando a nuestro alrededor.
- Identificar, comprender y responder ante las circunstancias, para atender y entender a los demás,
- Saber tratar con los demás, influir positivamente, motivar e inspirar, trabajar en equipo y mejorar la manera en que nos comunicamos.
En la medida en que el estudiante en línea desarrolle y potencie habilidades académicas como interpersonales, podrá en paralelo superar retos propios a su vida académica.
El proceso de aprendizaje llevará al estudiante a ser creativo, a desarrollar y potenciar habilidades científicas, tecnológicas y sociales que favorezcan la toma de decisiones, solución de problemas, la integración, organización y comprensión de la información, sobre todo aprender a aprender.
Retos para el estudiante en línea
- Adoptar una actitud crítica y creativa de las TIC y participar activamente durante su formación académica.
- Cuestionar, replantear, investigar e ideas nuevas formas de descubrir más conocimientos.
- Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante, valiéndose de la creatividad, comunicación, colaboración y resolución de problemas.
- Optimizar la comunicación escrita, que es el recurso más sólido para expresarse en esta modalidad, por lo que se debe optimizar el uso de la gramática, sintaxis y semántica.
Con base a todo lo anterior, el ser un estudiante en línea implica ciertos saberes, actitudes, retos, exigencias, ventajas y compromisos, pero sobre todo la disposición de aprender, el estudiante en línea tiene ante sí la oportunidad de marcar su propio ritmo de aprendizaje y de trazar horizontes de estudio de acuerdo a sus propias metas académicas.